Funciones

Las principales funciones que tiene asignadas el Consejo Regulador son las de representación, defensa, garantía, formación, investigación, desarrollo e innovación de mercados y promoción, tanto en el caso de los productos amparados como de la IGP ‘Tomate La Cañada’. Para alcanzar estos objetivos el Consejo Regulador debe proponer un reglamento específico y el pliego de condiciones del producto, contemplando también las posibles modificaciones. Otras funciones que se le atribuyen son las la elección o ejecución del sistema de control y defensa del nombre de la denominación.

También debe orientar la producción y la calidad, así como la promoción genérica de los productos amparados e informar a los consumidores sobre las características especiales del producto que le aportan valor añadido. En el marco de sus competencias, se debe garantizar el cumplimiento del principio de veracidad y demostrar la información aportada en el etiquetado de todos aquellos productos que se comercialicen desde la denominación.

Es obligación del Consejo Regulador proteger el prestigio de la denominación de origen y por el cumplimiento de la normativa específica del producto amparado, denunciando, llegado el caso, ante los órganos administrativos y jurisdiccionales competentes cualquier uso incorrecto o incumplimiento tanto de este reglamento como de la normativa que se esté aplicando.

El Consejo Regulador debe adoptar, en caso de que sea necesario, en el marco de su normativa específica, el establecimiento de los rendimientos, los límites máximos que pueden alcanzar en cuanto a producción, transformación o comercialización y, en su caso, de autorización, la forma y condiciones de riego y cualquier otro aspecto que sea influyente en estos procesos según los criterios de defensa y mejora de calidad, acorde con la normativa vigente en materia de competencia y dentro de los límites fijados.

Igualmente, se establecen los requisitos, dentro del marco de sus competencias, que deben cumplir las etiquetas de los productos amparados., así como la gestión de los registros que están definidos en el reglamento. El Consejo Regulador recaba datos reuniendo estadísticas de producción, elaboración y comercialización para un uso interno, aunque también para su difusión y que tenga un alcance general. En el plano económico, es el encargado de elaborar y, si procede, aprobar el presupuesto del año en curso y la liquidación del anterior. De la misma forma, gestiona las cuotas y derechos obligatorios que están establecidos para la financiación según reglamento. Se propone la planificación y programación de control para cada uno de los operadores agroalimentarios inscritos en cada una de las fases de la producción, elaboración y comercialización de los productos amparados y también los mínimos de control para la concesión inicial y el mantenimiento de la correspondiente certificación.

El Consejo Regulador colabora con las autoridades competentes en materia agroalimentaria y pesquera para el correcto mantenimiento de los registros públicos oficiales correspondientes y los órganos que están encargados del control. Se expiden, a petición del órgano u organismos de control, los certificados de origen que atañe a los productos agroalimentarios y a los productos intermedios que, de acuerdo a lo estipulado en el pliego de condiciones, sean aptos para la elaboración. Se retiran, si hay informe previo del órgano de control u organismos independientes, el derecho al uso de la certificación a aquellos productos que, de acuerdo con el sistema de control elegido, pasen por no cumplir los requisitos del pliego de condiciones. El Consejo establece, del mismo modo, colaboración con las diferentes administraciones públicas a la hora de preparar, elaborar y aplicar las normas que puedan afectar a materias propias de denominaciones de origen, algo que cristaliza mediante estudios e informes sobre las mismas.

Por último, son destacables las funciones de control que se deben realizar sobre el reglamento, la organización y convocatoria de procesos electorales y la gestión de marcas de titularidad pública cuando se establezca de un modo reglamentario.

Logo IGP tomate la cañada

El Sol, alimento de la tierra; un clima excepcional durante todo el año y el Mar Mediterráneo que se mueve en un espacio único, el Parque Natural Cabo de Gata - Níjar, son los elementos naturales que inundan de vida esta tierra. Las especiales condiciones de los campos de La Cañada convierten a esta zona en el centro productor de un tomate con cualidades extraordinarias reconocido por los mercados más exigentes.